sábado, 4 de febrero de 2017

Sé TÚ mismo, no seas una copia...


Sé tú mismo, no te dejes llevar por la sociedad.
Opta por el camino difícil, el que te aportará la mayor gloria, el que te hará sentirte infinitamente orgulloso de ti mismo.
El que, cuando llegues al final y eches la vista atrás, sentirás que habrá valido la pena todo el esfuerzo realizado.
Cada paso dado, cada obstáculo superado, cada pequeña victoria, cada sabio aprendizaje.
Todo cuenta, no lo olvides.
Sé tú mismo, porque serlo, puede ser todo un reto. 
Porque has de ser sincero contigo mismo, aceptarte tal cual eres, con tus virtudes y defectos, tus manías y aciertos. 
Porque tú puedes ser tu mejor amigo, ese que siempre esté ahí cuando más lo necesites, ese que tan bien te conoce y sabe lo que más te conviene en cada momento. 
Y una vez que te quieras a ti mismo, sabrás cómo tratar a los demás. Cuídate.

Sé tú mismo, y no te compares con los demás.
No caigas en la trampa de pensar que cualquiera es más feliz que tú; es fácil pensarlo, pero no es real. Cada cual tiene sus propias batallas que luchar, sus alegrías que celebrar y sus logros de los que presumir.
No juzgues sin conocer.
De ti depende lo que quieras mostrar a los demás; pero no te compares, siempre habrá algo que te faltará.
Sé tú mismo, que no te preocupe lo que piensen los demás de ti.
Por difícil que sea, porque es más fácil decir que cumplir.
Porque nos gusta gustar, que nos admiren, que nos escuchen.
Que nos den la razón, que nos hagan caso, que nos pidan consejo.
Sentirnos respetados, ser el centro de atención y hasta los reyes del mambo.
Nos encanta que nos copien, siempre que la copia no supera al original.

Sé tú mismo, déjate querer.
No te escondas bajo una coraza inquebrantable, muéstrate tal como eres, porque eres único.
No te refugies en falsas apariencias, al final todo sale.
Déjate conocer, deja que te quieran y que te mimen, que te abracen y protejan.
Porque todos en algún momento lo echamos en falta.
Y todos lo merecemos más de lo que creemos.
Ten la osadía de ganarte a la gente siendo tú mismo.
Sé tú mismo, pues como dicen, el resto de puestos ya están ocupados.
Busca tu sitio, tu rinconcito, y apodérate de él.
Céntrate en ti, en lo que quieres.
No, mejor, por lo que mueres.
Porque nada mejor en el mundo que crear tu propio papel.
De escribirlo y reeditarlo las veces que hagan falta, pues al fin y al cabo, es tuyo.
Tu papel. Tu vida.
Que nadie excepto tú sostenga el lápiz que la escriba.!!