martes, 19 de mayo de 2020

Coronavirus: ¿Guerra Biológica o Enfermedad “Natural”?

EE.UU. recurre a cualquier mecanismo, incluidas las armas biológicas, para hundir a sus rivales como China y salir así indemne de los conflictos que está inmerso.

“No se puede confiar en que ni un hombre, ni una multitud, ni una nación, actúen humanamente o piensen con sensatez bajo la influencia de un gran miedo”.

Bertrand Russell

Este es uno de los documentos más completos en América sobre el fenómeno mencionado al cohesionar categorías políticas, médicas, sociales, económicas, humanas, militares, con información reservada, ya que la inmensa mayoría de medios se han centrado de modo importante en la salud (datos, amenazas y prevención), aunque sin indagar en su probable origen artificial, en quién se beneficia efectivamente, los daños en la salud mental o económica, la histeria colectiva y el futuro presente de esta pandemia.


Así, es preciso describir sucintamente dichos aspectos que permiten comprender de modo más integral este fenómeno.


1. La guerra biológica

Actualmente uno de los campos donde se intenta obtener la supremacía hegemónica en el orbe escapa a todas las doctrinas éticas y corresponde a la guerra biológica.

En este sentido, la potencia mundial que invierte la más alta suma de su presupuesto anual para financiar programas científicos que investigas sobre agentes patógenos es Estados Unidos, experimentando constantemente en naciones entre las que destaca Cuba al ser objeto de múltiples epidemias artificialmente provocadas.

Cabe destacar, en este caso concreto, que en Wuhan funciona uno de los más sofisticados laboratorios biológicos del máximo nivel de bioseguridad 4, Wuhan BSL-4, perteneciente al Instituto de Virología de Wuhan, que experimenta con agentes biológicos que representan un alto riesgo individual de contagio.

Este laboratorio trabaja con los patógenos más peligrosos del mundo, incluyendo varios coronavirus, como SARS-CoV (Síndrome Respiratorio Agudo y Grave), MERS-CoV (Síndrome Respiratorio del Medio Oriente) y muchos otros tipos de virus bajo la supervisión no solo del Gobierno chino sino de la misma OMS, participando virólogos de EE.UU., Canadá y el Reino Unido.

La transferencia de la patente del 2019-nCoV 2015 del Departamento de Justicia de EE.UU. al laboratorio de Wuhan BSL-4, ratificando que el coronavirus 2019-nCoV fue conocido por primera vez en 1965, autorizó no solamente a los científicos chinos para investigar este patógeno que podía mutar durante los experimentos. En 2018, en el sur de China, los virólogos descubrieron 89 nuevos coronavirus procedentes de murcielago según la revista norteamericana Journal of Virology (13 de junio 2018), que tenían el mismo receptor que el CoV-MERS, investigación financiada tanto por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de China como la USAID (CIA) y el Instituto Nacional de Salud de EE.UU., que siempre compartió información de los avances en la investigación sobre enfermedades infecciosas y armas biológicas con el Pentágono, agravado por cooperación en el desarrollo de insectos asesinos para transportar virus modificados genéticamente e insertarlos en tres tipos de insectos: pulgas, chicharras y aleuródidos (1).

Lo anterior abre la posibilidad de filtración deliberada del 2019-nCoV o por descuido de los virólogos chinos u occidentales.

2. El efecto económico

Debe obligar un análisis urgente la coincidencia entre la campaña mediática alertando de una enfermedad mortal en China y la disminución extraordinaria en la demanda de productos orientales.

Como se sabe la rivalidad entre USA y China por el mercado mundial, la inmensa deuda del primero con el segundo, la gran acogida de los productos chinos en América Latina pese a una propaganda extraordinaria contra éstos, han reubicado a las potencias lo cual ha perjudicado el comercio de la nación norteamericana.

Ahora que el dólar se ha disparado de modo extremo y artificial, no es descabellado pensar en este virus como espada filosa, tendencia que se ratifica cuando el secretario de Comercio de EE.UU., de modo desafiante, afirmó en Fox News que la enfermedad podría ayudar a la agenda America primeroal afectar a China económicamente retornando el empleo a su país.

Cabe destacar la “generosidad” de la Unión Europea quien movilizará 25 000 millones de euros para afrontar la crisis del Covid-19, aunque para salvar a los Bancos (2008) emitió 2 billones de euros.

3. La intención política y militar 

Actualmente los innumerables conflictos que enfrenta EE.UU. en Corea del Norte, Siria, Irak, Afganistán, Rusia, China, Venezuela, Irán, Yemen, Libia, Ucrania, Palestina, entre otros, lo obligan a crear nuevas formas de salir de dichos pantanos como nuevos mecanismos bélicos en el espacio, armas de destrucción masiva, espionaje, chantajes y guerra biológica.

Por dicha razón de peso, no extrañaría sembrar un virus de tal envergadura a través de sus asociados en pleno centro de la actividad comercial y bélica de su oponente (2).

4.  La ciencia médica

El coronavirus pertenece a una extensa familia de virus que afectan al ser humano y a varias especies de animales. Hasta ahora había seis conocidos que podían enfermar a una persona de las cuales cuatro causan el resfriado común, entre ellos, el del síndrome respiratorio agudo grave (SARS), impactando China en 2002 y el síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS), aparecido en 2012 en Arabia Saudí. Las investigaciones realizadas en su momento apuntaron que el origen de ambos síndromes respiratorios está en los murciélagos y éste ha sido un importante elemento que se baraja también para el nuevo coronavirus denominado COVID-19.

Al respecto, el trabajo del científico nariñense Fabio Arévalo entrega una sinopsis clara y sustentada frente al fenómeno en mención y la prevención necesaria ante este flagelo (3).

5. La bondad y maldad humana

Desde la Humanología como disciplina científica se ha establecido parámetros muy precisos respecto al comportamiento destructivo o proactivo.

Las élites mundiales plutocráticas actúan de forma diferente a las personas comunes ya que su mentalidad de ganancia oscurece los principios morales y, por tanto, no trepidan en matar, engañar, silenciar, destruir, enfermar, a quienes se oponen a sus designios.
Lo anterior convalida la tesis de que es posible urdir cualquier mecanismo para hundir al competidor sin importar el número de víctimas o familias destruidas, tal como ocurrió con la guerra de Irak con más de un millón y medio de muertos, sin razón alguna más que la ambición. Por tanto, el espíritu maligno existe y es fuente de situaciones como la guerra biológica.

Conclusiones

De la unidad coherente de los acápites empleados, todos con información comprobada, surgen dos hipótesis básicas sobre el origen del Coronavirus y por tanto su resolución: una, desde la ciencia médica como una enfermedad que nace de murciélagos o mutaciones, la cual no tendría cura en este momento, excepto prevención y tratamientos. La segunda, su nacimiento es a partir de la red que se teje en los más oscuros laboratorios de guerra biológica, provocando experimentación y muertes por doquier especialmente en países contradictores del modelo consumista capitalista, aunque el control total de estas armas es imposible afectando a ellos mismos.

Lo súbito (y puede darse como predicción), sería que la pandemia pronto se aplacara y quedase como una alerta que produjo resultados desligados de la salud básicamente.

Tal vez sea la nueva oportunidad para que las clases dirigentes de las potencias y otros países involucrados en la guerra biológica comprendan el daño que pueden causar a la Humanidad y que su aplicación puede extinguir la vida definitivamente. Hoy, prevenir fundado en la generosidad y bondad, es la obligación humana presente a esta tarea de investigación urgente.

lunes, 4 de mayo de 2020

Las cinco manifestaciones en la piel del coronavirus..

La Academia Española de Dermatología identifica los síntomas cutáneos de la infección

Cada vez está más claro que el coronavirus se manifiesta más allá de una neumonía. Hasta cinco manifestaciones cutáneas distintas ha asociado con el virus un equipo de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV) liderado por Cristina Galván Casas. Además, han hallado una relación entre el tipo de complicación dermatológica y la gravedad de la afectación por el covid-19.



El trabajo ha reunido durante dos semanas información de 375 personas que tenían diagnóstico de covid-19, bien por cumplir criterios clínicos o bien por confirmación en laboratorio, y que manifestaban alteraciones cutáneas concomitantes (que aparecen a la vez) sin una causa conocida. Además de recoger información sobre su estado de salud, también se fotografió cada caso.

Los cinco patrones de manifestaciones cutáneas, según la AEDV, son:

Erupciones similares a sabañones en zonas acrales (pies y manos)

Este tipo de lesiones se detectó en el 19% de los casos, en pacientes más jóvenes, en las etapas tardías del proceso covid-19, con una duración de 12,7 días, y estaban asociadas a un pronóstico menos grave.

Erupciones vesiculosas

Se han visto en el 9% de los casos y se asocian a una gravedad intermedia. Son más frecuentes en pacientes de edad media.

Lesiones urticariformes

Se han registrado en el 19% de los casos, principalmente en el tronco o dispersas por el cuerpo. Suelen producir un intenso picor. Se han observado en pacientes más graves y con más frecuencia han aparecido al mismo tiempo que otros síntomas vinculados a la covid-19.

Erupciones máculo-papulosas

Son las más frecuentes (se vieron en el 47% de los casos). Su cuadro es con frecuencia similar al de otras infecciones víricas. Se ha visto en pacientes más graves.

Livedo-reticularis o necrosis por obstrucción vascular

Se han encontrado en el 6% de los casos. Se trata de unas marcas en la piel que recuerdan a una red, antes eran típicas por el uso de braseros. Han aparecido en los pacientes de más edad y más graves (en este grupo se registró un 10% de mortalidad).
“Hemos visto un gradiente de enfermedad, de menos grave en los casos donde había pseudo-sabañones, a más graves en pacientes con lesiones livedo-reticularis, que presentaban más casos de neumonía, ingresos hospitalarios y necesidad de atención en cuidados intensivos”, señala Ignacio García-Doval, director de la Unidad de Investigación de la AEDV.

sábado, 2 de mayo de 2020

Covid-19 El virus tiene otras víctimas aparte de los pulmones..

El corazón y el riñón también sufren los efectos de la infección, aunque estos son poco frecuentes en personas sin antecedentes

El coronavirus causa una enfermedad eminentemente respiratoria. El proceso en los pulmones se describió enseguida: primero, una infección, en la que el patógeno daña lo que encuentra a su paso (garganta, bronquios). En los pulmones destruye los alveolos, que son los minisacos donde la sangre suelta el dióxido de carbono y coge el oxígeno.
A partir de la primera semana, la situación se agrava: además de esta destrucción desde dentro, motivada porque el virus entra en las células y piratea sus mecanismos replicativos a su favor, se produce una inflamación del tejido. Con ello, literalmente, se impide el paso del aire. Además, este proceso puede desencadenar una respuesta autoinmune (la llamada tormenta de citoquinas) que se puede trasladar a otros órganos.



Aunque aún no ha habido tiempo para grandes estudios, se sabe que el corazón y los riñones son dos de los más afectados. No solo quienes los tienen dañados en el momento de infectarse por el coronavirus tienen peor pronóstico, también se deterioran en individuos que estaban sanos. Eso sí, por lo que se sabe hasta ahora estas afectaciones son mayoritariamente leves y poco frecuentes.

El daño en el corazón puede dividirse en dos tipos, dice Ángel Cequier, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC): uno es directo, cuando el coronavirus inflama el corazón y produce una miocarditis. “Hay jóvenes que llegan al hospital [él trabaja en el de Bellvitge, Barcelona] con un cuadro similar al de un infarto de miocardio, pero con las coronarias bien, y lo que tienen es una miocarditis”, expone.

Otra posibilidad es que esa inflamación “altere las capas del endotelio de las arterias” (la parte interior de estos vasos sanguíneos), con lo que se provoca una “inestabilidad de las placas” de ateroma (simplificando, el famoso colesterol malo que se acumula en las arterias) que se desprenden y pueden causar un infarto si taponan la arteria, explica el cardiólogo.

El otro mecanismo es más frecuente, pero es indirecto: cuando una persona tiene una infección grave por el coronavirus, sus pulmones trabajan peor y se produce una falta de oxígeno, una hipoxia. Para compensar este proceso, el corazón se acelera para bombear más sangre (y, con ella, más oxígeno). “Un paciente joven o sin antecedentes cardiovasculares es posible que ni se entere de este estrés, pero si se tiene hipertensión, diabetes o una enfermedad cardiovascular subyacente se puede producir un deterioro del corazón con mucha rapidez”, indica Cequier.

En cualquier caso, en la mayoría de las personas con coronavirus, aunque se eleven marcadores como la troponina (una enzima cuyos niveles aumentan si hay daño cardiaco) puede no haber un deterioro clínico que se note en la vida normal, matiza el cardiólogo del hospital de Alicante Vicente Arrate. Es decir, aunque los análisis den un valor anormal de ese biomarcador, eso quizá no afecte al día a día del paciente en ese momento ni quiere decir que ese daño se vaya a mantener después. “Se requieren otros factores de riesgo”, expone Arrate.

Falta de datos

Los especialistas destacan que todo esto son apreciaciones que todavía están a falta de ensayos que lo concreten. Muchos de estos efectos se detectaron primero en China, pero en la mayoría de los casos, como ha sucedido con los estudios sobre posibles fármacos que ayuden a tratar la Covid-19, esos trabajos se basaban en pocos individuos. "Nos hemos puesto a hacer estudios ahora que la situación se ha calmado un poco. Hasta ahora lo que intentábamos era sobrevivir”, se justifica Cequier.

Uno de los factores que los cardiólogos esperan poder incluir en los trabajos de investigación es que todos los afectados vayan a los hospitales. Actualmente manejan los datos de los casos más graves. “Los infartos registrados han bajado el 40%”, dice el presidente de la SEC. Y ello puede deberse a dos motivos. Uno, al miedo de personas con síntomas a ir al hospital en este momento. El segundo, dice el médico, a que con el confinamiento los afectados se mueven menos y no notan los efectos de la posible insuficiencia cardiaca.

Otro órgano al que afecta el coronavirus es el riñón. Tener una insuficiencia renal previa es un grave condicionante del desarrollo de la infección por la Covid-19, hasta el punto de que la mortalidad, con los últimos datos disponibles, es del 21% en personas en diálisis o con trasplante, el doble que la media de su franja de edad, dice Roberto Alcázar, miembro de la Sociedad Española de Nefrología y asesor de la Fundación Renal Íñigo Álvarez de Toledo.

La gran vulnerabilidad del riñón se debe a que tiene los receptores que el virus usa para entrar en los pulmones. Con ello quedan expuestos a los efectos de la enfermedad: una destrucción directa del tejido y una inflamación, con la consecuencia, en ambos casos, de una insuficiencia renal, explica Alcázar.

Además, el efecto del virus es rápido y puede ser muy tóxico, con pacientes que llegan ya muy deshidratados, dice el médico. En este caso, los especialistas empiezan a tener algunos números que dan idea de la magnitud del problema. Según diversos estudios, el porcentaje de personas hospitalizadas por la Covid-19 que desarrollan una insuficiencia renal oscila entre el 0,5% y el 7%. El Ministerio de Sanidad, con 18.000 muestras, da una cifra del 0,7%.

jueves, 30 de abril de 2020

Las 10 buenas noticias sobre el Coronavirus que debes leer..

10 datos que te regresarán la calma.

El nuevo COVID-19 aún no entra en la categoría de pandemia. Para que una enfermedad sea catalogada así se necesita de que su transmisión sea sostenida, eficaz y continua. La intermitencia del coronavirus es lo que aún no le da la entrada a ser pandemia.

Lo que sí es pandemia es el pánico por la enfermedad. En los medios llueve noticias sobre el COVID-19 y las fake news nos se han hecho esperar diciendo que en Brasil el virus ya mutó 3 veces.



El tema es serio pero también se tienen que decir noticias que ayuden a calmar la histeria

1.- Sabemos qué es.

Si lo comparamos con el SIDA que, tardó más de dos años en identificarse, el tiempo ha sido muy corto con el COVID-19: Los primeros casos se detectaron el 31 de diciembre del 2019 y para el 7 de enero ya se tenía identificado qué virus era.

El genoma estuvo disponible para el día 10. Supimos que era un virus de la misma familia que el SARS.

2.- Sabemos cómo detectarlo

Desde el 13 de enero puedes descargar en todo el mundo el ensayo de RT-PCR para detectar el virus.


3.-La situación en el país de origen está mejorando.

Las medidas que ha tomado el gobierno chino han dado frutos y desde hace unas semanas el numero de casos diarios ha disminuido.

En otros países se ha dado un seguimiento muy detallado y los focos de infección están muy bien identificados.

4.- El 80% de los casos no son graves.

El COVID-19 no causa síntomas o llegan a ser muy leves en el 81% de los casos. 14% puede causar una neumonía grave y solo el 5% puede llegar a ser mortal.


5.- Las personas se están curando.

Los datos que más se muestran en los noticieros son la cantidad de muertos y casos confirmados de contagios hay, pero la mayoría de los contagiados se están curando. Existen 13 veces más pacientes curados que fallecidos y esto va aumentando.

La taza de fallecidos en menores de 40 años es de solo el 0.2%. En niños los síntomas son tan leves que puede pasar desapercibido.

7.- El virus se inactiva de manera fácil.

El virus se puede inactiva de manera eficaz con formulas desinfectantes comunes en solo un minuto.

8.- Existen más de 150 artículos científicos.

Al día de hoy se puede consultar 164 articulos en pubmed sobre el COVID-19 o SARSCov2.

Estos artículos se elaboraron por cerca de 700 autores en todo el mundo.

9.- Ya existen posibles vacunas.

Recientemente se dió a conocer que Israel es el líder en la investigación pero ya hay 8 prototipos contra el coronavirus.

Compañías como Inovio Pharmaceuticals o universidades como Qeensland en australia han anunciado que están trabajando en prototipos

10.- Hay más de 80 ensayos clínicos de antivirales en curso.

Las vacunas son las que ayudan a prevenir el contagio. Más importante son los tratamientos para las personas que ya están enfermas.Existen mas de 80 ensayos clínicos para el tratamiento.
En tiempos donde la ignorancia reina es bueno encontrar con datos que pueden ayudar a tranquilizar a las personas.

viernes, 3 de abril de 2020

La cuarentena por coronavirus en el mundo podría durar más de un año, Aseguran los expertos..

El especialista subraya la importancia de cumplir el régimen de aislamiento hasta que se desarrolle una vacuna contra el covid-19, proceso que podría durar "entre 12 y 18 meses", estima.

La cuarentena impuesta por numerosos países para frenar la propagación de la pandemia del coronavirus podría durar un año o incluso más, vaticina en una entrevista con RT Zajar Leikin, director médico de la compañía farmacéutica NovaMedika.



El experto subraya la importancia de cumplir el régimen de aislamiento hasta que se desarrolle una vacuna contra el covid-19, proceso que podría durar "entre 12 y 18 meses", estima. 

Casi todos se contagiarán..

En este sentido, recuerda que los mecanismos de restricción buscan impedir que un auge drástico de la enfermedad "inunde" los hospitales. El objetivo es evitar "que todos se enfermen al mismo tiempo", detalla el médico, si bien considera que "casi todos" se contagiarán "tarde o temprano".

Leikin señala, además, que, si bien el aislamiento solo de los grupos de riesgo ayudaría a reducir la carga en el sistema sanitario, la cuarentena general es más eficaz desde el punto de vista de "la reducción de la carga sobre la población", pues los jóvenes "también se enferman".

Hasta que existan tratamientos aprobados que ayuden a no contagiar el virus o a "deshacerse de él rápidamente", el experto recomienda a las personas "centrarse en la prevención" y no en el tratamiento: lavarse las manos, no contactar con otros, mantener una distancia de dos metros, no visitar lugares muy concurridos, así como consultar a un médico ante los primeros signos de una infección respiratoria.


jueves, 26 de marzo de 2020

Curados que vuelven a dar positivo por #coronavirus: inquietud en Asia por los reinfectados..

Un padre y su hija en la ciudad de Xuzhou, en la provincia china de Jiangsu, se han convertido en los últimos casos conocidos hasta el momento de un grupo que no deja de aumentar: el de pacientes contagiados por el nuevo coronavirus que se recuperan para, a los pocos días o semanas, volver a dar positivo en las pruebas. Un fenómeno que preocupa a los médicos, pues puede hacer la Covid-19, la enfermedad causada por el virus, más difícil de erradicar.

Según han publicado los medios estatales chinos, el padre, el primer caso confirmado en esa ciudad, había sido dado de alta del hospital hace dos semanas, pero en una nueva prueba ha vuelto a dar positivo como portador del virus. Su hija de corta edad, que también había sido declarada curada, ha arrojado el mismo resultado. Ambos han vuelto a quedar ingresados.



Dos días antes, el gobierno local de la prefectura de Osaka, en Japón, había confirmado otro caso similar: el de una guía turística de unos cuarenta años que había enfermado en enero y había recibido el alta a principios de febrero. Volvió a mostrar síntomas, como tos seca y dolor en el pecho, y el 26 de febrero dio positivo en las pruebas. Esta paciente no se había reincorporado a trabajar, había permanecido en su casa, no había mantenido contacto cercano con nadie y siempre al salir había llevado mascarilla.

En toda China se han detectado otros casos de nuevos positivos entre personas declaradas curadas con anterioridad. Un estudio elaborado entre pacientes que abandonaron el hospital en la provincia de Cantón, en el sureste, encontró que un 14% de los casos daban de nuevo positivo, según recogía el martes la revista Caixin.

La preocupación por posibles reinfecciones ha llevado a las autoridades de Wuhan, la ciudad donde se originó la epidemia, a ordenar que los enfermos de Covid-19 que reciban el alta del hospital tengan que pasar una cuarentena de catorce días en un centro especialmente habilitado antes de poder volver a la vida normal.

Los expertos ven varias posibles explicaciones a que un afectado dado de alta vuelva a recaer. Una posibilidad es que le haya quedado en el cuerpo una pequeña cantidad de virus, insuficiente para dar positivo en las pruebas, pero bastante como para reproducirse y volver a dar positivo si el organismo no ha desarrollado anticuerpos en cantidades adecuadas para combatirla. También es posible que esa falta de anticuerpos permita una segunda infección de fuentes externas.

“Es una pauta que se ha dado en brotes de otras enfermedades”, recuerda la profesora de Epidemiología Estadística Christl Donnelly, del Imperial College London y la Universidad de Oxford. En el caso de la epidemia de Ébola en África Occidental entre 2013 y 2016 —pone como ejemplo—, hubo casos en los que, cuando se repetían las pruebas antes dar el alta definitiva, se registraban recaídas.

“También es posible que ocurra como en el caso del herpes zóster, consecuencia de una infección anterior con el virus de la varicela, en el que el virus quede latente en alguna parte del cuerpo”, durante años.

La cuestión en estos casos de positivo tras la curación, apunta Donnelly, es que “no sabemos si estos afectados pueden infectar a otras personas posteriormente. Si ocurriera, provocaría que esos casos aparentemente recuperados pudieran ser una fuente potencial de infección, lo que sería algo preocupante. Tenemos que esperar y ver lo que pasa con esta gente, y seguir atentamente los datos clínicos que vayan saliendo”.

La Comisión Nacional de Salud en China ha declarado este viernes que los primeros exámenes a esos pacientes han encontrado que no son infecciosos. Otra posibilidad que se maneja es que, al menos en algunos casos, las pruebas para dar el alta no se hayan hecho correctamente. O que se hayan hecho correctamente y hayan arrojado falsos negativos: el doctor Li Wenliang, que trató de dar la alarma al comienzo de la crisis que murió de Covid-19 el 6 de febrero, dio negativo en varias ocasiones antes de que se confirmara su infección.

En declaraciones al Diario del Pueblo, el periódico del Partido Comunista de China, el subdirector del centro de enfermedades infecciosas del Hospital de China Occidental explicó que inicialmente los médicos tomaban muestras de la nariz y la garganta para determinar si un paciente era portador del coronavirus. Otras pruebas más recientes encuentran trazas del patógeno en los pulmones.

En Japón, los criterios para dar el alta a un enfermo de Covid-19 prevén que el paciente dé negativo en una prueba efectuada 48 horas después de que haya dejado de presentar síntomas graves, y que el resultado sea el mismo en un segundo examen doce horas después.

En China, los pacientes deben dar negativo en las pruebas, no padecer síntomas y sus pulmones no deben presentar anormalidades en una imagen de escáner por tomografía.

En una rueda de prensa esta semana, el subdirector del Centro para el Control y Prevención de enfermedades en Cantón, Song Tie, precisó que ninguno de los pacientes infectados por segunda vez parece haber contagiado a las personas de su alrededor. “Por lo que entendemos, después de que alguien haya sido infectado por este tipo de virus, producirá anticuerpos, y después de que estos anticuerpos se hayan producido, no será contagioso”.

Hasta el momento, de más de 78.000 infectados por el coronavirus en China desde que comenzó la crisis hace dos meses, ya han recibido el alta 36.117 enfermos, casi la mitad.


Cura con COVID-19 rechazó respirador para salvar a joven infectado..Dio su vida por un desconocido

Giuseppe Berardelli, de 72, cedió el uso de la vital máquina -que consiguieron sus parroquianos para él- para que un joven pudiera seguir viviendo. El sacerdote, uno de los 50 religiosos que han muerto en Italia por el coronavirus, se transformó en un héroe tras su sacrificio.

El coronavirus ha golpeado con mucha fuerza a todo el mundo. Desde su detección en la ciudad china de Wuhan a fines del año pasado, la enfermedad se ha esparcido rápidamente por todo el mundo y a causado una emergencia mundial.



Pero el COVID-19 ha golpeado algunos lugar con mucho más fuerza que otros. La primera víctima de la enfermedad fue China, cuna de esta pandemia. 81 mil casos confirmados y 3.281 mil muertos fueron el saldo de una crisis que parece estar llegando a su fin. Y es que si bien los números son altos, la nación asiática actuó con rapidez y logró reducir los contagios nuevos a 0, por lo que parece haber superado la etapa más difícil.

El último y más llamativo ejemplo de estos tristes casos es el del sacerdote Giuseppe Berardelli, quien dejó este mundo siendo un verdadero ejemplo de coherencia, sacrificio y heroísmo.

El religioso, de 72 años, era uno de los miles de contagiados en Bérgamo, una de las zonas italianas más golpeadas por la crisis y debido a su avanzada edad, el riesgo de que su caso terminara en una tragedia era muy alto

Es por esto que cuando su salud comenzó a empeorar luego de contagiarse, la comunidad parroquial a la que servía decidió conseguirle un respirador mecánico y asegurar así que su querido sacerdote tuviera todas las posibilidades de salvarse, reportó el sitio Aciprensa.

Pero Berardelli decidió otra cosa. Como un verdadero y generoso héroe, el religioso decidió que el ventilador que le habían asignado sería más aprovechado por algún paciente más joven que tuviera más opciones de sobrevivir al coronavirus.

Los doctores italianos, afectados por miles de casos que no podían tratar, hicieron caso a la voluntad del sacerdote y le asignaron la máquina a un hombre mucho más joven que logró vencer a la enfermedad gracias al gesto de Giuseppe, quien falleció unos días después en el hospital de Lovere.

“Don Giuseppe murió como sacerdote. Y me conmueve profundamente el hecho que él, arcipreste de Casnigo, haya renunciado para destinarlo a alguien más joven que él”

“Era un sacerdote que escuchaba a todos, sabía escuchar, quienquiera que se dirigía a él sabía que podía contar con su ayuda”, afirmó Clara Poli, por años alcaldesa de Fiorano, y que destacó que gracias al presbítero, junto a otro sacerdote, se llegó a abrir un centro de ayuda para las familias. “Cuando se le veía pasar era siempre alegre y lleno de entusiasmo. Ha regalado paz y alegría a nuestra comunidad”

Italia es el país más afectado por el coronavirus y tanto sus médicos como sus ciudadanos deben tomar difíciles decisiones para salvar la mayor cantidad posible de vidas. El padre Berardelli sabía esto y no dudó en entregar su propia vida para poder salvar a una persona desconocida.

Si bien Giuseppe ya no está con nosotros, su ejemplo seguirá vivo y será recordado con cariño y admiración por toda la eternidad.