domingo, 30 de agosto de 2020

¿Qué es el plasma y por qué se está utilizando para pacientes con coronavirus?

 Bogotá se encuentra en la búsqueda de las personas que sufrieron de la covid-19 para que sean donantes de plasma, con el fin de avanzar en la investigación sobre el tratamiento de la pandemia.

Este artículo fue publicado originalmente por Chequeado el 3 de julio de 2020. Este contenido es reproducido aquí como parte de #CoronaVirusFacts, un esfuerzo global liderado por la International Fact-Checking Network, IFCN (de la cual Colombiacheck es miembro), para combatir la desinformación al respecto del brote de coronavirus en el mundo.



¿Qué es el plasma y qué es el plasma convaleciente?

El plasma es la porción líquida de la sangre que queda después de que se hayan removido los glóbulos rojos, las plaquetas y otros componentes celulares. Este líquido contiene agua, sales, anticuerpos y otras proteínas.

El plasma de convaleciente de COVID-19 es la parte líquida de la sangre que se recolecta de los pacientes que se han recuperado de la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2. Los pacientes que tuvieron COVID-19 desarrollan anticuerpos en la sangre contra el virus, aunque en niveles variables. 

Los anticuerpos son proteínas que pueden ayudar a combatir la infección a otro paciente que está cursando la enfermedad. 

“Se está investigando el plasma convaleciente para el tratamiento de la COVID-19 porque no existe un tratamiento aprobado para esta enfermedad y hay información que sugiere que puede ayudar a algunos pacientes a recuperarse de la COVID-19”, se explica en la web oficial de la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés).


¿Cómo se extrae el plasma?

Se hace por el método de aféresis, que es la extracción del plasma a través de una máquina denominada ‘separador celular’ que selecciona lo que se quiere recuperar (el plasma con los anticuerpos) y reinfunde al donante los componentes restantes de la sangre. 


Luego, se realiza una transfusión del plasma a otro enfermo que por razones de su inmunidad o complicaciones por otras enfermedades no puede neutralizar al virus. De acuerdo con el Instituto de Hemoterapia de la provincia de Buenos Aires, la extracción no supera el 10% del peso de la persona (entre 400 a 800 ml).


¿Cómo funciona el plasma cuando ingresa en el organismo?

Con el plasma convaleciente lo que se busca es pasarle anticuerpos preformados (formados previamente) a un paciente que actualmente está cursando la enfermedad. 

“Lo que sucede es una inmunización pasiva: no se espera que el cuerpo genere los propios anticuerpos, que tarda en generarlos, sino que se le das los anticuerpos preformados de otra persona. Ese es el mecanismo de acción principal”, explicó a Chequeado Penélope Arto, médica de Hemoterapia del Hospital de Clínicas, uno de los hospitales donde se está llevando a cabo el ensayo clínico nacional de plasma de convaleciente, que dirige el Ministerio de Salud de la Nación.


“Las inmunoglobulinas son producidas por linfocitos B, que son las células que quedan con memoria inmunológica. Dentro del plasma están, entre otras proteínas, las inmunoglobulinas ya generadas. El mecanismo de acción de las inmunoglobulinas que uno busca en las infecciones virales es la neutralización: que el anticuerpo impida que el virus ingrese a la célula y la infecte”

Y agregó: “Las inmunoglobulinas lo que hacen es o bien impedir la entrada del virus a la célula o una vez que la célula está infectada por el virus eliminar a esa célula que está enferma”.


¿Puede servir para curar el nuevo coronavirus?

“El plasma no se administra para curar. Es un tratamiento experimental que intenta disminuir las complicaciones y evitar la prolongación de la internación”, explicó a Chequeado Laura Vives, jefa de Servicio del Centro Regional de Hemoterapia de La Plata.


El plasma convaleciente se ha utilizado de manera exitosa en distintos países del mundo desde hace por lo menos 100 años. La terapia permitió a la Argentina en los ’70 reducir las muertes por la Fiebre Hemorrágica

También se ha utilizado en los brotes virales de la gripe H1N1 (2009-2010), Ébola (África, 2013) y algunos registros de otras gripes (H5N1 y H7N9). También para enfermedades producidas por otros coronavirus, como el SARS1 (2003) y el MERS (2012).


Un estudio de la Clínica Mayo realizado sobre 20 mil transfusiones publicado en Mayo Clinic Proceedings concluyó que el procedimiento es seguro: “Estos datos actualizados proporcionan evidencia sólida de que la transfusión de plasma convaleciente es segura en pacientes hospitalizados con COVID-19, y respaldan la idea de que la administración temprana de plasma dentro del curso clínico de COVID-19 ofrece más probabilidades de reducir la mortalidad”. Aún así, el estudio señala que es necesario realizar más investigaciones al respecto.

¿Todos los recuperados están aptos para donar?

No, no todos los recuperados pueden donar. De acuerdo con el Instituto de Hemoterapia de la Provincia de Buenos Aires, un 30% de los enfermos no forma estos anticuerpos que neutralizan al virus. Es por eso que previamente a la donación deben ser estudiados en el centro de referencia para conocer la cantidad de anticuerpos que tiene el donante


¿Cuáles son los requisitos para donar plasma?

En el caso de quienes se hayan recuperado de COVID-19, los requisitos para donar plasma son los siguientes:


Tienen que haber pasado 14 días de su recuperación y contar con una prueba negativa para COVID-19, o 28 días sin síntomas.

No deben haber sido transfundidos previamente.

No tener antecedentes de abortos.

No tener antecedentes de ingreso a terapia intensiva con intubación o procedimientos intervencionistas en los últimos 6 meses.

Pueden donar las mujeres que hayan tenido hasta 3 embarazos.

Tener entre 18 y 65 años.

Cumplir con los requisitos de un donante de sangre habitual: ser mayor de 18 años, pesar más de 50 kg, haber ingerido alimentos, gozar de buena salud, no haberse hecho tatuajes en el último año y concurrir al lugar de donación con el documento.

¿Qué hacen con ese plasma?

El plasma se divide en alícuotas de 200 ml cada una y se congela en forma rápida en ultrafreezer. Luego, una vez que se titularon los anticuerpos (es decir, se contó qué cantidad de anticuerpos tiene) y se realizó el estudio inmunohematológico y el de serología para ITT (Infecciones Transmisibles por Transfusión), está disponible para ser entregado.


¿A cualquier paciente que tenga COVID-19 se le transfunde plasma?

No, no a todos los pacientes con coronavirus se les transfunde plasma. 


“Se transfunde sólo a los pacientes moderados que pasan a grave. Donde empieza a disminuir su saturación de oxígeno por debajo del 93% aumentan unos parámetros de laboratorio y el paciente empieza con una disnea, una dificultad respiratoria más importante. Ese sería el momento justo. Con algunas horas de intubación sería exactamente igual”, indicó a Chequeado Nora Etchenique, directora del Instituto de Hemoterapia de la Provincia de Buenos Aires.

sábado, 29 de agosto de 2020

Bicarbonato con limón: ¿es bueno para la salud o es una mezcla peligrosa?

 Mezclar bicarbonato de sodio con limón se ha vuelto cada vez más popular, especialmente, porque existen relatos de que esta mezcla, puede ayudar en algunas situaciones estéticas, como blanquear los dientes o remover cicatrices dejando la piel más bella.

Además, la mezcla de bicarbonato con limón, también ha ganado mucha popularidad como remedio casero, para aliviar los síntomas de reflujo, especialmente el dolor de estómago y la acidez constante.

No obstante, existen pocos estudios científicos realizados con la mezcla, que pueda comprobar estos beneficios. De este modo, y teniendo por base al limón y al bicarbonato, explicaremos individualmente cuál es el posible efecto de estos ingredientes, para cada uno de los usos más comunes:


1. Blanquear los dientes

Varios estudios realizados con el bicarbonato de sodio para la salud bucal, muestran que la sustancia es capaz de eliminar el exceso de bacterias de la boca, reduciendo la placa bacteriana y en consecuencia, dejando los dientes más blancos.

Asimismo, una investigación realizada en el 2017, con cremas dentales que contenían bicarbonato de sodio en su composición, también concluyó, que estas cremas eran capaces de eliminar manchas superficiales de los dientes, debido a la presencia de bicarbonato.

En el caso del limón, un estudio realizado en el 2015, demostró que el limón posee ácidos que son capaces de destruir el esmalte dental, aumentando el riesgo de sensibilidad dental y la aparición de caries.

Conclusión : Aunque no existen estudios que evalúen el efecto de la mezcla de bicarbonato con limón sobre la salud de los dientes, su uso no se aconseja, especialmente debido a los riesgos de aplicar limón sobre los dientes. Lo ideal es consultar a un Odontólogo para realizar un blanqueamiento profesional.


2. Aliviar el reflujo y la acidez


El bicarbonato debido a su pH alcalino de 9, es una sustancia que ha demostrado ser capaz de aumentar el pH del contenido gástrico, haciéndolo menos ácido. De esta manera, la sustancia puede ayudar a aliviar los síntomas típicos de reflujo, que ocurren cuando el contenido del estómago logra llegar al esófago.

El limón tiene un pH ácido de 2, es un pH más elevado que el contenido gástrico que es de 1,2, y no es suficiente para neutralizar el ácido y aliviar los síntomas. Sin embargo, existen algunos antiácidos de venta en farmacias, que combinan el bicarbonato con el limón produciendo citrato de sodio, una sustancia que evita alteraciones muy bruscas del pH del estómago.

Conclusión

Algunos antiácidos contiene bicarbonato y limón en su composición, pero esta combinación se realiza en un laboratorio con cantidades muy exactas de cada ingrediente. Por ser muy difícil medir correctamente estos ingredientes en la casa, para no agregar una cantidad mayor de limón de lo indicado, se aconseja preferir el uso de un antiácido adquirido en la farmacia, en lugar de mezclar limón con bicarbonato.

Esto, porque si la mezcla contiene mayor cantidad de bicarbonato, podría dejar al estómago con un pH muy alcalino, dificultando la digestión y aumentando la formación de gases. Y en situaciones donde la mezcla tiene una cantidad muy grande de limón el pH podría permanecer ácido, sin aliviar los síntomas.


3. Remover cicatrices

El limón es un ingrediente que contiene ácidos naturales como vitamina C, que se usa en la composición de algunas cremas de peeling, para remover la capa superficial de la piel y ayudar a ocultar cicatrices. No obstante, cuando se usa en su forma natural y sin otros ingredientes mezclados en el laboratorio, la vitamina C no logra ser absorbida adecuadamente por la piel y por esto, no produce el adecuado efecto peeling. 

Además, si se utiliza en cantidades excesivas el jugo del limón, puede causar alteraciones del pH de la piel, dejándola más ácida. Cuando esto sucede, la piel tiene tendencia a mancharse o irritarse, además de aumentar la sensibilidad a los rayos UV, incrementando el riesgo de quemadura en la piel.

No existen estudios con el bicarbonato que demuestren su acción benéfica sobre la piel. Sin embargo, al poseer un pH alcalino puede influir en el equilibrio del pH de la piel aumentando el riesgo de resequedad.

Conclusión

Para remover cicatrices de la piel, es importante consultar a un dermatólogo, ya que este médico podrá evaluar el tipo de cicatriz e indicar el mejor tratamiento disponible, que puede, no incluir el uso de un peeling. Sin embargo, aunque el peeling sea indicado, lo ideal es utilizar productos con un pH que no causen agresión a la piel


martes, 19 de mayo de 2020

Coronavirus: ¿Guerra Biológica o Enfermedad “Natural”?

EE.UU. recurre a cualquier mecanismo, incluidas las armas biológicas, para hundir a sus rivales como China y salir así indemne de los conflictos que está inmerso.

“No se puede confiar en que ni un hombre, ni una multitud, ni una nación, actúen humanamente o piensen con sensatez bajo la influencia de un gran miedo”.

Bertrand Russell

Este es uno de los documentos más completos en América sobre el fenómeno mencionado al cohesionar categorías políticas, médicas, sociales, económicas, humanas, militares, con información reservada, ya que la inmensa mayoría de medios se han centrado de modo importante en la salud (datos, amenazas y prevención), aunque sin indagar en su probable origen artificial, en quién se beneficia efectivamente, los daños en la salud mental o económica, la histeria colectiva y el futuro presente de esta pandemia.


Así, es preciso describir sucintamente dichos aspectos que permiten comprender de modo más integral este fenómeno.


1. La guerra biológica

Actualmente uno de los campos donde se intenta obtener la supremacía hegemónica en el orbe escapa a todas las doctrinas éticas y corresponde a la guerra biológica.

En este sentido, la potencia mundial que invierte la más alta suma de su presupuesto anual para financiar programas científicos que investigas sobre agentes patógenos es Estados Unidos, experimentando constantemente en naciones entre las que destaca Cuba al ser objeto de múltiples epidemias artificialmente provocadas.

Cabe destacar, en este caso concreto, que en Wuhan funciona uno de los más sofisticados laboratorios biológicos del máximo nivel de bioseguridad 4, Wuhan BSL-4, perteneciente al Instituto de Virología de Wuhan, que experimenta con agentes biológicos que representan un alto riesgo individual de contagio.

Este laboratorio trabaja con los patógenos más peligrosos del mundo, incluyendo varios coronavirus, como SARS-CoV (Síndrome Respiratorio Agudo y Grave), MERS-CoV (Síndrome Respiratorio del Medio Oriente) y muchos otros tipos de virus bajo la supervisión no solo del Gobierno chino sino de la misma OMS, participando virólogos de EE.UU., Canadá y el Reino Unido.

La transferencia de la patente del 2019-nCoV 2015 del Departamento de Justicia de EE.UU. al laboratorio de Wuhan BSL-4, ratificando que el coronavirus 2019-nCoV fue conocido por primera vez en 1965, autorizó no solamente a los científicos chinos para investigar este patógeno que podía mutar durante los experimentos. En 2018, en el sur de China, los virólogos descubrieron 89 nuevos coronavirus procedentes de murcielago según la revista norteamericana Journal of Virology (13 de junio 2018), que tenían el mismo receptor que el CoV-MERS, investigación financiada tanto por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de China como la USAID (CIA) y el Instituto Nacional de Salud de EE.UU., que siempre compartió información de los avances en la investigación sobre enfermedades infecciosas y armas biológicas con el Pentágono, agravado por cooperación en el desarrollo de insectos asesinos para transportar virus modificados genéticamente e insertarlos en tres tipos de insectos: pulgas, chicharras y aleuródidos (1).

Lo anterior abre la posibilidad de filtración deliberada del 2019-nCoV o por descuido de los virólogos chinos u occidentales.

2. El efecto económico

Debe obligar un análisis urgente la coincidencia entre la campaña mediática alertando de una enfermedad mortal en China y la disminución extraordinaria en la demanda de productos orientales.

Como se sabe la rivalidad entre USA y China por el mercado mundial, la inmensa deuda del primero con el segundo, la gran acogida de los productos chinos en América Latina pese a una propaganda extraordinaria contra éstos, han reubicado a las potencias lo cual ha perjudicado el comercio de la nación norteamericana.

Ahora que el dólar se ha disparado de modo extremo y artificial, no es descabellado pensar en este virus como espada filosa, tendencia que se ratifica cuando el secretario de Comercio de EE.UU., de modo desafiante, afirmó en Fox News que la enfermedad podría ayudar a la agenda America primeroal afectar a China económicamente retornando el empleo a su país.

Cabe destacar la “generosidad” de la Unión Europea quien movilizará 25 000 millones de euros para afrontar la crisis del Covid-19, aunque para salvar a los Bancos (2008) emitió 2 billones de euros.

3. La intención política y militar 

Actualmente los innumerables conflictos que enfrenta EE.UU. en Corea del Norte, Siria, Irak, Afganistán, Rusia, China, Venezuela, Irán, Yemen, Libia, Ucrania, Palestina, entre otros, lo obligan a crear nuevas formas de salir de dichos pantanos como nuevos mecanismos bélicos en el espacio, armas de destrucción masiva, espionaje, chantajes y guerra biológica.

Por dicha razón de peso, no extrañaría sembrar un virus de tal envergadura a través de sus asociados en pleno centro de la actividad comercial y bélica de su oponente (2).

4.  La ciencia médica

El coronavirus pertenece a una extensa familia de virus que afectan al ser humano y a varias especies de animales. Hasta ahora había seis conocidos que podían enfermar a una persona de las cuales cuatro causan el resfriado común, entre ellos, el del síndrome respiratorio agudo grave (SARS), impactando China en 2002 y el síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS), aparecido en 2012 en Arabia Saudí. Las investigaciones realizadas en su momento apuntaron que el origen de ambos síndromes respiratorios está en los murciélagos y éste ha sido un importante elemento que se baraja también para el nuevo coronavirus denominado COVID-19.

Al respecto, el trabajo del científico nariñense Fabio Arévalo entrega una sinopsis clara y sustentada frente al fenómeno en mención y la prevención necesaria ante este flagelo (3).

5. La bondad y maldad humana

Desde la Humanología como disciplina científica se ha establecido parámetros muy precisos respecto al comportamiento destructivo o proactivo.

Las élites mundiales plutocráticas actúan de forma diferente a las personas comunes ya que su mentalidad de ganancia oscurece los principios morales y, por tanto, no trepidan en matar, engañar, silenciar, destruir, enfermar, a quienes se oponen a sus designios.
Lo anterior convalida la tesis de que es posible urdir cualquier mecanismo para hundir al competidor sin importar el número de víctimas o familias destruidas, tal como ocurrió con la guerra de Irak con más de un millón y medio de muertos, sin razón alguna más que la ambición. Por tanto, el espíritu maligno existe y es fuente de situaciones como la guerra biológica.

Conclusiones

De la unidad coherente de los acápites empleados, todos con información comprobada, surgen dos hipótesis básicas sobre el origen del Coronavirus y por tanto su resolución: una, desde la ciencia médica como una enfermedad que nace de murciélagos o mutaciones, la cual no tendría cura en este momento, excepto prevención y tratamientos. La segunda, su nacimiento es a partir de la red que se teje en los más oscuros laboratorios de guerra biológica, provocando experimentación y muertes por doquier especialmente en países contradictores del modelo consumista capitalista, aunque el control total de estas armas es imposible afectando a ellos mismos.

Lo súbito (y puede darse como predicción), sería que la pandemia pronto se aplacara y quedase como una alerta que produjo resultados desligados de la salud básicamente.

Tal vez sea la nueva oportunidad para que las clases dirigentes de las potencias y otros países involucrados en la guerra biológica comprendan el daño que pueden causar a la Humanidad y que su aplicación puede extinguir la vida definitivamente. Hoy, prevenir fundado en la generosidad y bondad, es la obligación humana presente a esta tarea de investigación urgente.

lunes, 4 de mayo de 2020

Las cinco manifestaciones en la piel del coronavirus..

La Academia Española de Dermatología identifica los síntomas cutáneos de la infección

Cada vez está más claro que el coronavirus se manifiesta más allá de una neumonía. Hasta cinco manifestaciones cutáneas distintas ha asociado con el virus un equipo de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV) liderado por Cristina Galván Casas. Además, han hallado una relación entre el tipo de complicación dermatológica y la gravedad de la afectación por el covid-19.



El trabajo ha reunido durante dos semanas información de 375 personas que tenían diagnóstico de covid-19, bien por cumplir criterios clínicos o bien por confirmación en laboratorio, y que manifestaban alteraciones cutáneas concomitantes (que aparecen a la vez) sin una causa conocida. Además de recoger información sobre su estado de salud, también se fotografió cada caso.

Los cinco patrones de manifestaciones cutáneas, según la AEDV, son:

Erupciones similares a sabañones en zonas acrales (pies y manos)

Este tipo de lesiones se detectó en el 19% de los casos, en pacientes más jóvenes, en las etapas tardías del proceso covid-19, con una duración de 12,7 días, y estaban asociadas a un pronóstico menos grave.

Erupciones vesiculosas

Se han visto en el 9% de los casos y se asocian a una gravedad intermedia. Son más frecuentes en pacientes de edad media.

Lesiones urticariformes

Se han registrado en el 19% de los casos, principalmente en el tronco o dispersas por el cuerpo. Suelen producir un intenso picor. Se han observado en pacientes más graves y con más frecuencia han aparecido al mismo tiempo que otros síntomas vinculados a la covid-19.

Erupciones máculo-papulosas

Son las más frecuentes (se vieron en el 47% de los casos). Su cuadro es con frecuencia similar al de otras infecciones víricas. Se ha visto en pacientes más graves.

Livedo-reticularis o necrosis por obstrucción vascular

Se han encontrado en el 6% de los casos. Se trata de unas marcas en la piel que recuerdan a una red, antes eran típicas por el uso de braseros. Han aparecido en los pacientes de más edad y más graves (en este grupo se registró un 10% de mortalidad).
“Hemos visto un gradiente de enfermedad, de menos grave en los casos donde había pseudo-sabañones, a más graves en pacientes con lesiones livedo-reticularis, que presentaban más casos de neumonía, ingresos hospitalarios y necesidad de atención en cuidados intensivos”, señala Ignacio García-Doval, director de la Unidad de Investigación de la AEDV.

sábado, 2 de mayo de 2020

Covid-19 El virus tiene otras víctimas aparte de los pulmones..

El corazón y el riñón también sufren los efectos de la infección, aunque estos son poco frecuentes en personas sin antecedentes

El coronavirus causa una enfermedad eminentemente respiratoria. El proceso en los pulmones se describió enseguida: primero, una infección, en la que el patógeno daña lo que encuentra a su paso (garganta, bronquios). En los pulmones destruye los alveolos, que son los minisacos donde la sangre suelta el dióxido de carbono y coge el oxígeno.
A partir de la primera semana, la situación se agrava: además de esta destrucción desde dentro, motivada porque el virus entra en las células y piratea sus mecanismos replicativos a su favor, se produce una inflamación del tejido. Con ello, literalmente, se impide el paso del aire. Además, este proceso puede desencadenar una respuesta autoinmune (la llamada tormenta de citoquinas) que se puede trasladar a otros órganos.



Aunque aún no ha habido tiempo para grandes estudios, se sabe que el corazón y los riñones son dos de los más afectados. No solo quienes los tienen dañados en el momento de infectarse por el coronavirus tienen peor pronóstico, también se deterioran en individuos que estaban sanos. Eso sí, por lo que se sabe hasta ahora estas afectaciones son mayoritariamente leves y poco frecuentes.

El daño en el corazón puede dividirse en dos tipos, dice Ángel Cequier, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC): uno es directo, cuando el coronavirus inflama el corazón y produce una miocarditis. “Hay jóvenes que llegan al hospital [él trabaja en el de Bellvitge, Barcelona] con un cuadro similar al de un infarto de miocardio, pero con las coronarias bien, y lo que tienen es una miocarditis”, expone.

Otra posibilidad es que esa inflamación “altere las capas del endotelio de las arterias” (la parte interior de estos vasos sanguíneos), con lo que se provoca una “inestabilidad de las placas” de ateroma (simplificando, el famoso colesterol malo que se acumula en las arterias) que se desprenden y pueden causar un infarto si taponan la arteria, explica el cardiólogo.

El otro mecanismo es más frecuente, pero es indirecto: cuando una persona tiene una infección grave por el coronavirus, sus pulmones trabajan peor y se produce una falta de oxígeno, una hipoxia. Para compensar este proceso, el corazón se acelera para bombear más sangre (y, con ella, más oxígeno). “Un paciente joven o sin antecedentes cardiovasculares es posible que ni se entere de este estrés, pero si se tiene hipertensión, diabetes o una enfermedad cardiovascular subyacente se puede producir un deterioro del corazón con mucha rapidez”, indica Cequier.

En cualquier caso, en la mayoría de las personas con coronavirus, aunque se eleven marcadores como la troponina (una enzima cuyos niveles aumentan si hay daño cardiaco) puede no haber un deterioro clínico que se note en la vida normal, matiza el cardiólogo del hospital de Alicante Vicente Arrate. Es decir, aunque los análisis den un valor anormal de ese biomarcador, eso quizá no afecte al día a día del paciente en ese momento ni quiere decir que ese daño se vaya a mantener después. “Se requieren otros factores de riesgo”, expone Arrate.

Falta de datos

Los especialistas destacan que todo esto son apreciaciones que todavía están a falta de ensayos que lo concreten. Muchos de estos efectos se detectaron primero en China, pero en la mayoría de los casos, como ha sucedido con los estudios sobre posibles fármacos que ayuden a tratar la Covid-19, esos trabajos se basaban en pocos individuos. "Nos hemos puesto a hacer estudios ahora que la situación se ha calmado un poco. Hasta ahora lo que intentábamos era sobrevivir”, se justifica Cequier.

Uno de los factores que los cardiólogos esperan poder incluir en los trabajos de investigación es que todos los afectados vayan a los hospitales. Actualmente manejan los datos de los casos más graves. “Los infartos registrados han bajado el 40%”, dice el presidente de la SEC. Y ello puede deberse a dos motivos. Uno, al miedo de personas con síntomas a ir al hospital en este momento. El segundo, dice el médico, a que con el confinamiento los afectados se mueven menos y no notan los efectos de la posible insuficiencia cardiaca.

Otro órgano al que afecta el coronavirus es el riñón. Tener una insuficiencia renal previa es un grave condicionante del desarrollo de la infección por la Covid-19, hasta el punto de que la mortalidad, con los últimos datos disponibles, es del 21% en personas en diálisis o con trasplante, el doble que la media de su franja de edad, dice Roberto Alcázar, miembro de la Sociedad Española de Nefrología y asesor de la Fundación Renal Íñigo Álvarez de Toledo.

La gran vulnerabilidad del riñón se debe a que tiene los receptores que el virus usa para entrar en los pulmones. Con ello quedan expuestos a los efectos de la enfermedad: una destrucción directa del tejido y una inflamación, con la consecuencia, en ambos casos, de una insuficiencia renal, explica Alcázar.

Además, el efecto del virus es rápido y puede ser muy tóxico, con pacientes que llegan ya muy deshidratados, dice el médico. En este caso, los especialistas empiezan a tener algunos números que dan idea de la magnitud del problema. Según diversos estudios, el porcentaje de personas hospitalizadas por la Covid-19 que desarrollan una insuficiencia renal oscila entre el 0,5% y el 7%. El Ministerio de Sanidad, con 18.000 muestras, da una cifra del 0,7%.

jueves, 30 de abril de 2020

Las 10 buenas noticias sobre el Coronavirus que debes leer..

10 datos que te regresarán la calma.

El nuevo COVID-19 aún no entra en la categoría de pandemia. Para que una enfermedad sea catalogada así se necesita de que su transmisión sea sostenida, eficaz y continua. La intermitencia del coronavirus es lo que aún no le da la entrada a ser pandemia.

Lo que sí es pandemia es el pánico por la enfermedad. En los medios llueve noticias sobre el COVID-19 y las fake news nos se han hecho esperar diciendo que en Brasil el virus ya mutó 3 veces.



El tema es serio pero también se tienen que decir noticias que ayuden a calmar la histeria

1.- Sabemos qué es.

Si lo comparamos con el SIDA que, tardó más de dos años en identificarse, el tiempo ha sido muy corto con el COVID-19: Los primeros casos se detectaron el 31 de diciembre del 2019 y para el 7 de enero ya se tenía identificado qué virus era.

El genoma estuvo disponible para el día 10. Supimos que era un virus de la misma familia que el SARS.

2.- Sabemos cómo detectarlo

Desde el 13 de enero puedes descargar en todo el mundo el ensayo de RT-PCR para detectar el virus.


3.-La situación en el país de origen está mejorando.

Las medidas que ha tomado el gobierno chino han dado frutos y desde hace unas semanas el numero de casos diarios ha disminuido.

En otros países se ha dado un seguimiento muy detallado y los focos de infección están muy bien identificados.

4.- El 80% de los casos no son graves.

El COVID-19 no causa síntomas o llegan a ser muy leves en el 81% de los casos. 14% puede causar una neumonía grave y solo el 5% puede llegar a ser mortal.


5.- Las personas se están curando.

Los datos que más se muestran en los noticieros son la cantidad de muertos y casos confirmados de contagios hay, pero la mayoría de los contagiados se están curando. Existen 13 veces más pacientes curados que fallecidos y esto va aumentando.

La taza de fallecidos en menores de 40 años es de solo el 0.2%. En niños los síntomas son tan leves que puede pasar desapercibido.

7.- El virus se inactiva de manera fácil.

El virus se puede inactiva de manera eficaz con formulas desinfectantes comunes en solo un minuto.

8.- Existen más de 150 artículos científicos.

Al día de hoy se puede consultar 164 articulos en pubmed sobre el COVID-19 o SARSCov2.

Estos artículos se elaboraron por cerca de 700 autores en todo el mundo.

9.- Ya existen posibles vacunas.

Recientemente se dió a conocer que Israel es el líder en la investigación pero ya hay 8 prototipos contra el coronavirus.

Compañías como Inovio Pharmaceuticals o universidades como Qeensland en australia han anunciado que están trabajando en prototipos

10.- Hay más de 80 ensayos clínicos de antivirales en curso.

Las vacunas son las que ayudan a prevenir el contagio. Más importante son los tratamientos para las personas que ya están enfermas.Existen mas de 80 ensayos clínicos para el tratamiento.
En tiempos donde la ignorancia reina es bueno encontrar con datos que pueden ayudar a tranquilizar a las personas.

viernes, 3 de abril de 2020

La cuarentena por coronavirus en el mundo podría durar más de un año, Aseguran los expertos..

El especialista subraya la importancia de cumplir el régimen de aislamiento hasta que se desarrolle una vacuna contra el covid-19, proceso que podría durar "entre 12 y 18 meses", estima.

La cuarentena impuesta por numerosos países para frenar la propagación de la pandemia del coronavirus podría durar un año o incluso más, vaticina en una entrevista con RT Zajar Leikin, director médico de la compañía farmacéutica NovaMedika.



El experto subraya la importancia de cumplir el régimen de aislamiento hasta que se desarrolle una vacuna contra el covid-19, proceso que podría durar "entre 12 y 18 meses", estima. 

Casi todos se contagiarán..

En este sentido, recuerda que los mecanismos de restricción buscan impedir que un auge drástico de la enfermedad "inunde" los hospitales. El objetivo es evitar "que todos se enfermen al mismo tiempo", detalla el médico, si bien considera que "casi todos" se contagiarán "tarde o temprano".

Leikin señala, además, que, si bien el aislamiento solo de los grupos de riesgo ayudaría a reducir la carga en el sistema sanitario, la cuarentena general es más eficaz desde el punto de vista de "la reducción de la carga sobre la población", pues los jóvenes "también se enferman".

Hasta que existan tratamientos aprobados que ayuden a no contagiar el virus o a "deshacerse de él rápidamente", el experto recomienda a las personas "centrarse en la prevención" y no en el tratamiento: lavarse las manos, no contactar con otros, mantener una distancia de dos metros, no visitar lugares muy concurridos, así como consultar a un médico ante los primeros signos de una infección respiratoria.